Luxación rotuliana

La luxación rotuliana es un proceso frecuente en el perro y consiste en un desplazamiento de la rótula fuera de su localización normal (debe estar centrada en el surco de la tróclea del femur), provocando dolor y debilidad funcional de la extremidad.

 

 

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[accordion_toggle title=”CAUSAS”]

Una dislocación o luxación de la rótula generalmente es una enfermedad congénita, aunque también puede deberse a un traumatismo.

En el caso de ser congénita, los signos clínicos generalmente se muestran a partir de los 4 meses de edad.

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[accordion_toggle title=”PATOGENIA”]

Es una patología que se caracteriza por un mal alineamiento del miembro (al desplazarse la rótula), lo que comporta deformaciones (osteoartrosis) durante el desarrollo del animal.

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[accordion_toggle title=”¿A QUIÉN Y DÓNDE AFECTA”]

Es más frecuente en las razas de perro toy y miniatura, como el Yorkshire Terrier, Pomerania, Pequinés, Chihuahua, y Boston Terrier.

La luxación medial es más frecuente (80% de los casos) que la lateral. Entre el  30% y 50% de los casos es bilateral y, más frecuente en hembras que en machos. Las luxaciones laterales pueden darse en razas pequeñas adultos y en cachorros de razas grandes y gigantes.

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[accordion_toggle title=”SÍNTOMAS”]

Los síntomas dependerán de la gravedad y la persistencia de la enfermedad, así como la cantidad de artritis degenerativa que haya. Por lo general, el perro afectado presentará movimientos prolongados y anormales de las extremidades traseras, cojera o saltos ocasionales y cojera repentina. El motivo de ello es que cuando la rótula sale de su posición sólo puede reposicionarse si los músculos cuádriceps se relajan y alargan. Para conseguirlo mantienen alzada su pata trasera durante unos minutos.

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[accordion_toggle title=”DIAGNÓSTICO”]

Junto con los síntomas típicos, un examen físico palpando la posición de la rótula y la libertad de movimientos que tiene pueden ser suficientes para el diagnóstico.

Así mismo, suele estar indicado un estudio radiográfico para evaluar el grado y las lesiones osteoartrósicas de la articulación.

Dependiendo de los signos clínicos y resultados radiológicos, se pueden clasificar en 4 grados:

  • Grado I: Luxación de rótula intermitente causando cojera de la extremidad cuando está fuera de su sitio. A cada tres o cuatro pasos levantan la pata flexionando la rodilla o dan un pequeño saltito.
  • Grado II: Es el grado más frecuente. La rótula se luxa fácilmente y hay una ligera rotación externa de la pierna. Muchos perros viven con este grado durante años antes de la osteoartrosis progresiva que causará una cojera más grave.
  • Grado III y IV: La rótula está de forma permanentemente luxada, con rotación externa muy notable de la pierna. Hay cojera moderada y, si es bilateral, andan con las patas arqueadas y cargan el peso en las extremidades anteriores.

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[accordion_toggle title=”TRATAMIENTO”]

La cirugía es el tratamiento de elección ya que permite corregir las estructuras afectadas y el movimiento propio de la rótula. En el 90 por ciento de los casos libera al perro de la cojera y la disfunción.

La rótula se puede fijar en la parte exterior del hueso para evitar que se deslice hacia la interior. Por otra parte, el surco del hueso del muslo puede ser profundizado para que pueda sostener mejor la rótula.

Es recomendable administrar condroprotectores y regeneradores articulares como ARTHROBON durante largos períodos de tiempo.

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